
El equipo de Iván Rivero logró en Oliva una victoria épica, de esas que se convierten en INOLVIDABLES.
Había perdido 0-2 en su cancha y debía ganar por 2 goles en Oliva para seguir con vida. Empezó perdiendo, empató, volvió a estar abajo (1-2) y en los últimos 15 minutos logró la hazaña. Hizo ¡3 goles! (Fabián Bustos, Maico Díaz y el «látigo» Hernán Peirone), ganó 4 a 2 y logró forzar al alargue la serie de Cuartos de Final.
Jugó todo el partido con el «cuchillo entre los dientes» y nunca se desesperó a pesar de ir perdiendo. Tuvo una mentalidad ganadora y cuando llegó su momento lo aprovechó con creces.
En los penales logró el pasaporte a semifinales, pero en el partido consiguió una hazaña que perdurará por siempre en la retina de los que estuvieron presentes.